CAPITULO 21
- ¿Sí?
-Helena...
- Toni... esto es un poco incomodo, ¿podemos vernos?
- ¿Ahora?
-Sí.
- ¿Donde?
- Donde me besaste por primera vez...
Colgué, me puse la chupa de cuero, cogí mi cartera, el movil y el tabaco y me fuí. Ni siquiera me llevé las llaves.
Cuando llegué aún no había nadie, así que me senté y me encendí un cigarrillo. Cuando la vi a lo lejos me puse nervioso. Cuando ya estaba cerca me levante rápido y fuí corriendo, me lanzé para besarla. Me apartó y se separó de mí.
- Helena... ¿que haces aquí?
-Ha acabado el curso y he vuelto...
- Ha sido muy dificil todo este tiempo sin ti Helena... No.. Me ha costado mucho seguir sin ti...
- No sabes lo que me costó asimilar tu beso con la tía aquella...
- ¿Y que querías que hiciese? ¡Estaba harto de pasarme los días encerrado, y rallandome noche tras noche por tí! ¡Debía hacer algo!
- Toni...
- Helena... ha sido muy duro.
No sabes el tiempo que he estado esperando a que volvieras, los dialogos que imaginaba día a día para decirte. Las veces que he imaginado la vida a tu lado. Peron ha cambiado... Y ya no se que hacer...
Me besó durante unos segundos hasta que me aparte yo de ella.
- Ya no sé si debería volver a besarte... ni a verte...
- Pero Toni.. ¡te quiero!
- Lo siento Helena...
La acerqué a casa en mi coche. Ella se pasó el viaje llorando y yo encerrado en mis pensamientos. La dejé en su casa y yo fuí a casa de Mark.
Le expliqué lo sucedido, y sin quererlo, rompí a llorar, por segunda vez delante de Mark. Golpeé la pared varias veces y le pedí a Mark las llaves de mi casa.
En mi casa me pasé la noche tocando la batería hasta que se me rompió la membrana del bombo.
- ¡Menuda mierda! - Grité
Cogí la caja y la tiré contra la pared, y también se rompió.
A primera hora salí a comprar cervezas y algo de comida. Pasé encerrado en mi casa tres semanas, pasando del telefono( a no ser que fuera Mark, que me decía que saliera) y del timbre de la puerta.
Varios días después entro Mark en mi casa con un bate de beisbol.
- O sales o te parto las piernas, tu mismo.
- Como coño has entrado?
- Creo que me he cargado tu cerradura...
- Oh, genial.
- Vamos tío, no puedes quedarte aquí encerrado dia tras dia sin hacer nada. ¿Cuanto llevas sin tocar?
- Me cargué el bombo y la caja hace tres semanas...
- Anda, vamos a la tienda. Pero por favor, primero duchate, afeitate y cambiate de ropa, pareces un bagavundo.
- ...
- ¿Has comido?
- No desde ayer a mediodia.
- Pues ya va siendo hora, estas muy delgado tío.
Cuando acabé salimos. Paramos a comer en un Restaurante de por ahi. Recuerdo que me llene tanto que casi no podía caminar. Después fuimos a la tienda y compré una caja y una membrana de bombo. Después de eso nos acercamos a la cueva con un par de botellas de JB. Pasamos la tarde ahí, yo callado y mark contandome lo que pasó en estas tres semanas. Al salir de allí, volviendo hacía casa andando, pasamos cerca del tanatorio. Nos fijamos en que todos los que había dentro nos miraban fijamente.
Mark indignado soltó:
- ¿Que coño miran? ¡Ahí se mueran!
- ¡Tío!
Comenzamos a reir y a contarnos chistes. Por la noche, mientras cenaba, feliz por pasar el día que pasamos, recibí una llamada de Helena.
- ¿Toni?
- Dime.
- Tengo algo para tí... ¿puedo verte?
- ¿No lo dejé bastante claro?
- Voy a tu casa ahora mismo.
- Helena, mejor que no vengas.
Mierda ha colgado...
Cuando llegó, abrí la puerta y la miré a los ojos.
- Tengo esto para tí...
Sacó unas entradas de su bolsillo trasero.
- ¿Unas entradas para ver a los KISS en Nueva York?
- Y unos billetes de avión...
- Pero... hay 2...
- Quiero ir contigo Toni...
- Joder Helena no hagas esto más dificil...
- Dame una respuesta...
- Helena... son para verano... Tengo que pensarlo... Pero gracias por pensar en mi...
- Te quiero...
- Vete...
Toni.
No hay comentarios:
Publicar un comentario